Sunday, November 25, 2007

Del ritual funerario Egipcio y su relación con nuestra forma de ver el mundo

En el ritual funerario Egipcio de momificación se guardaban en ánforas el corazón y las vísceras. El cerebro, hasta donde se sabe, era desechado.

En el mundo egipcio, de dioses múltiples y realidades que transcurren entre lo divino y lo humano, las cosas importantes parecen no provenir del intelecto. La inspiración divina llega a través de los sueños, los pálpitos del corazón (las corazonadas) indican la proximidad del peligro, o la necesidad de cambiar el estado de las cosas.

Cosa contraria ocurre en el mundo moderno. El intelecto es apreciado en alto grado. Quizás esta exaltación del intelecto en muchos ha ocultado, disminuido o atrofiado las capacidades de las otras vísceras. Si hoy alguién decidiera salvar la esencia de su yo para la posteridad no dudaría en poner su cerebro a buen recaudo. Cinco mil años atrás, no hubiera dudado en brindar su corazón para la posteridad.

1 comment:

Sam Canon said...

Seguramente en algunos miles de anhos, si es que la humanidad aun existe, estaremos adorando otras partes de nuestros cuerpos, probablemente incluso ni siquiera seran partes reales. Pero creo personalmente que es un error darle mas importancia a una que a otra... aunque en algunas personas nada se salva ;)