Saturday, November 24, 2007

De los dibujos animados y la moral de los pueblos

A Guillermo

Dos escuelas del arte animado--Estados Unidos y Japón--nos muestran importantes elementos de los paradigmas morales de sus respectivos pueblos.

Me referiré primero a la escuela japonesa, en especial a un conjunto de series que han sido muy populares alrededor del mundo. En un primer grupo están las series de superación: Supercampeones (19..), Dragon Ball (19..-19..). En un segundo grupo las series negras Evangelion(...)

Entre los aspectos más sobresalientes de las series japonesas del primer grupo se cuentan el concepto del honor, de la superación a través de los logros personales y finalmente del reconocimiento. En estas series, el concepto del mal es ambiguo, generalmente se trata de una etapa de la vida, del proceso de evolución de los protagonistas. En Dragon Ball, por ejemplo, no existe una figura definida del mal sino una serie de personajes antagónicos que se van resolviendo a través de sus confrontaciones. Contrario a lo que gente suele criticar de estas series (por ejemplo su excesiva violencia) lo cierto es que no se valora esta visión positiva de la vida en la que los conflictos existen pero una vez resueltos dan pie a nuevas alianzas y amistades (la amistad que se establece, por ejemplo, entre Goku y Vegeta, antagónicos en un principio).

Este simil me ayuda a explicar el por qué los japoneses rápidamente se sobrepusieron a su derrota en la segunda guerra mundial, y crearon alianzas de igual a igual con la nación vencedora, Estados Unidos, incluso después de ser la única nación ultrajada con bombas atómicas.

Para resumir, el arte animado japones revela los siguientes aspectos propios de su cultura:

1) El honor y la superación personal ante las adversidades son los estandartes de la sociedad.
2) Existen los antagonismos pero el mal no es endilgable por naturaleza a un individuo (o grupo de individuos)
3) La dependencia de la tecnología altera las relaciones primarias con la naturaleza, la sociedad y el individuo.

Ahora me referiré al arte animado de los Estados Unidos. Al igual que con el arte japones, no se puede hablar de una sola escuela sino de varios grupos que pueden catalogarse grosso modo en: series de poder en blanco y negro o de la dualidad superheroe/villano (Dysney, Warner Brothers, Tom y Jerry, Superheroes), de orientación familiar (Los Picapiedra, Los Simpson, Los Reyes de la Colina)...


En resumen, el arte animado de los Estados Unidos revela los siguientes aspectos propios de su cultura:

1) La dialéctica de la vida implica la confrontación de una relidad dual claramente definida, una lucha entre el bien y el mal en el que los protagonistas del bien son intrínsecamente buenos y los del mal son a su vez naturalmente malos.
2) Una inclinación a valorar las familias, a analizar sus conflictos cotidianos tratando siempre de brindar una moraleja positiva.


Las experiencias del arte animado en nuestro país son muy pocas, pero las que han llegado con éxito a los medios--caso concreto de los creadores de La Tele (199..-2...), Blanca y Pura ()-- han demostrado una buena capacidad de crítica social. El hecho de que el público las haya aceptado indica también que nuestra sociedad es lo suficientemente madura para bromear en serio acerca de su realidad.

1 comment:

Sam Canon said...

excelente deduccion y comparacion. Pero yo lo generalizaria un poco al cine y a otras formas de arte. Habria que ver hacia que dirección nos iriamos en Colombia, pues lo poco que he podido ver en cuanto a dibujos animados se basa mas en la idea que en la técnica. Habra que ayudar personalmente un poco y preguntarle al "profeta", no? ;)